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El día 12 de abril falleció Ángela Beltrán, para todos Angelita.

Empezó a trabajar en nuestra empresa en el año 1962 y se jubiló en 2010. Fueron 48 años realizando una labor incansable y efectiva en el departamento de contabilidad.
Pero su jubilación no supuso descanso. Se entregó en cuerpo y alma a la Asociación contra el Cáncer en Marín, de la que llegó a ser presidente. Ese cáncer que, traidor e implacable, consiguió agotar sus energías y se la llevó.
Su cuerpo descansa ya, pero el recuerdo de su vitalidad, alegría y bondad nos anima a seguir trabajando en este edificio llamado empresa, soportado por unos cimientos en cuya construcción Angelita fue parte imprescindible.

Descanse en paz.

2 responses on “Fallecimiento de Angelita

  1. Admirable el trabajo que Angelita hizo por esa enfermedad…. Descansa en Paz.

  2. benito dice:

    Resulta curioso como siendo compañero de trabajo de Angelita, siempre he mantenido una mejor relación con Pepe, su marido, que con ella. En mis primero años de trabajo en el grupo nogar, cuando tenias que hablar con Angelita te temblaban las piernas, era de las personas de la empresa que mas respecto me imponía. Ahora parece raro, porque todos los recuerdos que me vienen son de ella sonriendo.
    Nuestra relación cambió a finales de los noventa. Angelita me llama y me dice que tiene vendida una Rodman 4.70, a un médico de Pontevedra, y necesita un patrón que se la lleve del astillero en Meira al náutico de Pontevedra. Le comento que no hay problema pero que se lo hago durante la hora de la comida, porque no tengo otro tiempo libre. A las dos me recoge Pepe y me traslada hasta Meira, cojo el barco y hago la travesía hasta Pontevedra, era una ruta la de la costa de la vela muy utilizada con el Xiada, pero con aquel barco mas pequeño resultaba novedoso. Una vez atracado en el náutico, de nuevo Pepe vino a recogerme, me pregunto que tal la travesía,etc y me hizo entrega de un paquete ” esto mandamo Angela pa tí”. Era nuestro acuerdo por el traslado, “un bocadillo de jamón con queso”, pues ya no tenía tiempo de parar a comer. Tengo que reconocer que ese jamón con queso, abrió nuestra relación como compañeros. Pasamos de los saludos de hola-adiós a hola que tal va todo….
    Gracias por las sonrisas.

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